La piel humana es al parecer un conductor muy eficiente para la transmisión de datos. Un experimento con pequeños electrodos flexibles y que tuvo lugar en una Universidad de Corea del Sur lo ha demostrado al lograr una tasa de conexión de 10 Mbps.
El hallazgo puede conducir a una nueva generación de dispositivos médicos que pueden supervisar el azúcar en la sangre o la actividad eléctrica del corazón. Comparados con los actuales equipos inalámbricos que realizan este tipo de monitoreo, estos nuevos dispositivos sólo requerirían del 10% de la energía de los primeros.
Los investigadores colocaron electrodos a 12 pulgadas (30 centímetros) de distancia en el brazo de una persona, y encontraron que la baja frecuencia de las ondas electromagnéticas se propagan fácilmente a través de la piel sin ninguna interferencia exterior.
Puede ver la nota completa aquí.

0 comentarios:
Publicar un comentario